En AMB Impulsa® creemos que el emprendimiento se explica mejor desde la experiencia que desde la teoría. Por eso participamos como ponentes en las Jornadas Dinamizadoras de la Red ARCE, organizadas por Fundación Aragón Emprende y la Red ARCE, celebradas en TechnoPark MotorLand.
La jornada, de carácter práctico, estuvo dirigida a alumnado de Formación Profesional del CPIFP Bajo Aragón de Alcañiz y el IES Pablo Serrano de Andorra, con el objetivo de acercar la cultura emprendedora y dar a conocer el ecosistema de apoyo al emprendimiento en Aragón.
💡 Emprender desde la FP, sin mitos
Nuestro CEO, José Antonio Lahoz, compartió con el alumnado una pregunta muy concreta: ¿Qué perfil marca la diferencia a la hora de emprender desde la Formación Profesional? A partir de su propio recorrido —más de 30 años de experiencia en industria, desde el mismo instituto de Formación Profesinoal hatas la gestión de AMB impulsa® como ingeniero técnico industrial— repasó las decisiones que marcaron puntos de inflexión en el proyecto.
Antes de hablar de ventajas, desmontó algunos mitos habituales:
- Emprender no es "montar una app y venderla en seis meses": los proyectos industriales necesitan años de validación técnica y comercial.
- No se trabaja menos, se trabaja más y con más presión.
- No se cobra más de forma automática, los ingresos son inciertos y la reinversión es obligatoria.
- La libertad tiene matices, se cambia de jefe por clientes, proveedores, normativas y bancos.
- El riesgo —técnico, económico, legal y reputacional— no desaparece, se gestiona.
También repasó los errores más comunes al emprender en un entorno industrial, como empezar por la tecnología en lugar de por el problema, no calcular bien los costes reales, depender de un único cliente o confundir saber hacer con saber gestionar.
🔧 El valor de un perfil técnico
Un técnico que conoce el terreno, que entiende las máquinas y que detecta fallos antes de que se conviertan en un problema, tiene una ventaja que no siempre se reconoce, y es que sabe ver oportunidades donde otros solo ven problemas. A partir de ahí, José Antonio señaló las competencias que, en su experiencia, marcan la diferencia entre un técnico y un técnico que además puede emprender: dominio técnico, pensamiento estructurado, cultura de calidad, aprendizaje continuo, ética profesional y capacidad de gestión.
Emprender es una tarea exigente que requiere visión estratégica, trabajo sostenido, paciencia y resiliencia; no es un camino fácil, pero merece la pena.